Telerman derrotó a Macri y Filmus en debate televisivo
Hace poco más de una hora terminó el debate televisivo entre los principales candidatos a Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Daniel Filmus, Mauricio Macri y Jorge Telerman se enfrentaron durante más de dos horas en un debate organizado por el programa A dos voces del canal de cable TN.
La primera reflexión que me surje al respecto es que Telerman, actual Jefe de Gobierno porteño, sacó en este debate una apreciable ventaja sobre sus competidores. Vamos al análisis de lo ocurrido:
1) Telerman ocupó la posición central en el estudio televisivo, ubicación privilegiada por la percepción del espectador. Sus rivales, en cambio, quedaron ubicados en lugares laterales, habitualmente decodificados como menos relevantes.
2) La escenografía le aportó un plus a Telerman, ya que hablaba sobre un fondo predominantemente blanco (color que transmite pureza, limpieza y claridad) mientras Macri y Filmus lo hacían sobre un fondo rojo (color del peligro, la advertencia, la estridencia y la agresividad).
3) La cámara más cruel en los debates es, siempre, la que enfoca al que no está hablando y que por eso mismo controla menos su gestualidad. ¿Qué hacía cada uno mientras hablaba otro? Telerman lo miraba seriamente, evidenciaba atención y escucha, mantenía una actitud tranquila y equilibrada y a veces asentia con la cabeza. Macri lo miraba de reojo con gesto agresivo, y Filmus hacía movimientos bruscos que iban desde la cabeza gacha con la mirada hacia abajo hasta la cabeza levantada con la barbilla muy arriba (como pasando de la sumisión a la soberbia en pocos segundos).
4) La gestualidad de Telerman fue más expresiva, hablando y subrayando con la cara, los brazos y las manos en un discurso no verbal muy bien integrado al discurso verbal. Macri apareció como algo más rígido, y Filmus se movía sin dominio del espacio televisivo (hasta saliendo por fuera del encuadre por momentos).
5) Telerman mostró mayor riqueza de matices en su voz, logrando una expresión con mayores componentes emocionales.
6) El discurso verbal de Jorge Telerman presentó más variantes: utilización del humor, empleo de metáforas, apelaciones directas al elector y a sus propios rivales, manejo de algunos silencios, referencias concretas y específicas a asuntos vividos por la gente, poder de síntesis, claridad expositiva, concentración en pocos temas y utilización de fórmulas simples y de buena recordación (por ejemplo, que uno de sus rivales es el candidato sometido a los intereses económicos de los empresarios que contratan con el Estado y que el otro es el sometido a los intereses políticos hegemónicos del gobierno central).
7) El discurso verbal de Filmus y Macri fue más conceptual y genérico, tal vez más intelectual y más alejado del lenguaje cotidiano. Además ambos intentaron abarcar muchos temas y carecieron de la síntesis exigida por el televidente de hoy.
8) Macri y Filmus permitieron el dominio verbal de Telerman: lo dejaron cerrar varios temas con una sentencia final, pidieron permiso para decir algo, pidieron permiso para hacer una propuesta, y en ocasiones se dirigieron a su rival como si fuera el moderador del debate.
9) Macri intentó posicionarse como el hombre de las propuestas. Pero Telerman aceptó el reto y lo aprovechó para reposicionarse a sí mismo, reiterando que las propuestas son buenas pero que mejor es la acción (con la cual él mismo se identificó por ser el actual Jefe de Gobierno de la ciudad).
10) Filmus contó con un buen recurso: unos carteles grandes y bien hechos que resumian algunos puntos clave. Pero los utilizó mal, sin darle tiempo a las cámaras para registrarlos adecuadamente (ya sea porque él mismo los quitaba demasiado rápido de las cámaras o porque los mostraba en momentos inadecuados donde la propia lógica del debate impedía que la imagen se concentrara en los carteles).
11) Macri y Filmus parecían actuar como si estuvieran en una reunión política transmitida por televisión, mientras que Telerman dominaba con claridad la lógica televisiva y se adaptaba a ella y sus extremos de show y espectáculo.
12) En todo momento Telerman apareció como más seguro, más tranquilo, más estable y más contundente. Incluso no vaciló en aceptar ideas de sus rivales como forma de neutralizarlos.
13) La presencia visual de Jorge Telerman dominó por completo la escena: estilo Yul Brinner, calva reluciente, vestimenta impecable, modales correctos, dominio de sí mismo, gestos de cortesía y postura erguida.
En definitiva: Telerman aprovechó la oportunidad del debate televisivo y derrotó claramente a sus rivales en la carrera hacia la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
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Hidra y Acuario - Psicólogo. CP 20005 - Pinares (P39).
Punta del Este - URUGUAY.
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